Novena a San Judas Tadeo

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NOVENA A SAN JUDAS TADEO

Modo de Rezarla
Señal de la Cruz
Acto de Contricción
Oración propia de la novena
Reflexión del día
Letanías de San Judas Tadeo
Oración Final

NOVENA
Señal de la Cruz
En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contricción
Dios mío, en quien creo y espero y a quien amo sobre todas las cosas, me pesa gravemente haberte ofendido. Dame la gracia de alcanzar un sincero arrepentimiento y la fortaleza para no ofenderte más. Amén.

Oración propia de la novena
¡Oh glorioso Apóstol San Judas Tadeo, discípulo fiel y amigo de Jesús! Te invocamos como Patrono en los casos difíciles y humanamente desesperados. Ruega por mí, pobre pecado, a Dios Todopoderoso, pues me hallo desesperado por (hacer aquí mención de la aflicción que nos agobia) y socórreme, si es para mi provecho, gloria de Dios y honor tuyo.
Te prometo glorioso San Judas, acordarme siempre de tu protección y hacer lo que pueda para extender tu devoción. Amén.

Reflexión del día

Primer día
Vocación de San Judas

“El que me sigue no anda en tinieblas”, dice el Señor. Estas palabras son de Cristo con las cuales nos exhorta a que imitemos su vida y costumbres, si queremos ser librados de la ceguera del corazón y alumbrados verdaderamente. (Imitación de Cristo, Cap. I). Cuán pronta y generosamente San Judas siguió e imitó a Jesucristo, puede deducirse de su vida enteramente consagrada al servicio de Jesús.
San Judas fue siempre fiel a Cristo del cual era pariente y uno de sus más celosos apóstoles predicando el reino de Dios y enseñando con toda libertad, sin que nadie se lo prohibiera. (Hch 27,31)
 Propósito: También tú, cristiano, tienes una vocación aquí en la tierra, aunque no sea directamente la de predicador del Evangelio y de extender el reino de Dios como el sacerdote, el Misionero o la Religiosa en lejanas misiones; pero sí eres llamado a ser siempre mejor, a dar buen ejemplo con tu paciencia, humildad, obediencia y todas las demás virtudes cristianas, es así como tú cumples tu vocación aquí en el mundo.



Segundo Día
Amor a San Judas

Bienaventurado el que conoce lo que es amar a Jesús y despreciarse a sí mismo por Jesús. Conviene dejar un amor por otro amor, porque Jesús quiere ser amado El sólo sobre todas las cosas. El amor de la criatura es falaz y mutable; el amor de Jesús es fiel y constante. “Ama y ten por amigo a aquel que aunque todos desamparen, El no desamparará, ni te dejará perecer” (Kempis).
Grande fue el amor de San Judas a Jesús, y quería que todo el mundo lo amara como lo dio a entender Jesús después de la última cena: “El que me ama, será amado de mi Padre; y yo lo amaré yo yo mismo me manifestaré en él”.
Le dice Judas Tadeo: “Señor, ¿Qué causa hay para que te manifiestes claramente a nosotros, y no al mundo?”. Jesús le respondió: “Cualquiera que me ama observará mi doctrina, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos mansión dentro de él”.

Propósito: Este amor grande de San Judas lo manifiesta en su carta al decirnos: “Sean constantes en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para alcanzar la vida eterna”.
Pidamos que nuestro corazón esté siempre inflamado del amor de Jesús.

Tercer día
Celo de San Judas

El verdadero celo es la más clara muestra de amor a Jesucristo, pues nada desea Jesús más que la gloria de su Padre y la salvación de las almas.
San Judas manifestó su amor a Jesús y su gran celo por la salvación de las almas, no sólo con la predicación del Evangelio, hasta las más distantes naciones, en donde el amor de Jesucristo dio su sangre y su vida, padeciendo glorioso martirio en Persia; sino que quiso dejarnos un recuerdo eterno al decirnos: Acuérdense de las palabras que les dijeron los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo, “que     en los últimos tiempos vendrán unos impostores que intentarán seguir sus pasiones llenas de impiedad y mentira”.
Propósito: ¡Imitemos a San Judas en el celo por la gloria de Dios y la salvación de nuestro prójimo!

Cuarto día
Fe en San Judas

“Si no entiendes ni alcanzas las cosas que están debajo de ti, ¿cómo comprenderás las cosas que están sobre ti? Sujétate a Dios y humilla tu razón a la fe”.
San Judas siguió con fidelidad y fe ardiente el llamamiento a la vida penosa del apostolado que se hizo su Santo Primo, nuestro Señor Jesucristo, y aunque era pariente tan cercano de Jesucristo, lo reconocía como su Maestro, Señor e Hijo de Dios, hecho hombre.
El predicar la fe y la doctrina de Jesús fue su ocupación constante desde que fue llamado al apostolado, y por esa misma fe dio su vida. Dice en su carta: “Ustedes mismos elevándose en el Espíritu Santo, manténganse constantes en el amor de Dios”.
Y exhorta a los fieles a que no olviden los avisos y esperanzas que les habían dado los Apóstoles y que se guarden de los falsos profetas e impostores que vendrían al mundo.
Propósito: Devoto de San Judas, si quieres merecer la protección de este Santo, guarda firmemente tu fe.

Quinto día
Fortaleza de San Judas

“Si procuramos permanecer firmes en el combate, veremos bajar sobre nosotros el auxilio del Señor”.
El Señor que nos da ocasiones de luchar, está pronto a ayudar a los que lo  invocan para que salgan victoriosos. El nombre de nuestro Santo, San Judas, como se llama a sí mismo y es llamado en los Hechos de los Apóstoles, significa confesión, alabanza, esto es, hombre que confiesa y anuncia las alabanzas del Señor.
San Judas, con extraordinaria fortaleza, reprende a los cristianos degenerados, los llama, nubes sin agua, llevadas de aquí para allá por los vientos; árboles otoñales infructuosos.
 Propósito: Pidamos a este valeroso Santo que nos dé la fortaleza tan necesaria actualmente para confesar la doctrina del Evangelio.



Sexto día
Humildad de San Judas

“Dios derribó del trono a los poderosos y ensalzó a los ojos en la humildad de su esclava, he aquí que desde me llamarán bienaventurada todas las generaciones”.
Dios protege y libra al humilde, al humilde ama y después de su abatimiento, lo eleva a la gloria.
La profunda humildad de San Judas, brilla de un modo muy especial, en su carta; pues en vez de empezar llamándose pariente cercano del Redentor del mundo, Cristo y de María, Reina del cielo y de la tierra, se titula: Judas, siervo de Jesús y hermano de Santiago. Se cumple la sentencia del Salvador: “quien se humilla será exaltado”.
No es de maravillar que San Judas brille en el cielo como estrella de primera magnitud junto con los demás apóstoles, y que en la tierra, por su profunda humildad, Dios le haya dado el gran poder de socorrer pronto y eficazmente a los devotos que con confianza y humildad le invocan.
Propósito: ¿Qué podemos hacer para ser como San Judas, humildes siervos de Jesús?
Séptimo día
Mansedumbre de San Judas

San Judas, como Apóstol tan humilde, no podía menos que imitar muy de cerca a su primo y Maestro Jesús, quien nos dice: “Miren que yo los envío como corderos entre lobos”.
“Si alguno te hiere en la mejilla derecha, vuélvele la otra; y al que quiere armarte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa”. “Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra”. Toda esa doctrina del Salvador sobre la necesidad que tenemos de mostrarnos mansos y amables con nuestros semejantes, la practicó San Judas Tadeo de un modo especial, no sólo en la bondad de su rostro, en lo amable de su vista y palabras, en lo alegre, y aún en los mayores desprecios y contradicciones que por Jesucristo padeció, sino resplandeciendo como el sol, en presencia de Agábaro el Persa.
 Propósito: Pidamos a San Judas Tadeo que seamos lo que su nombre significa: dulces, misericordiosos, benignos, amables y mansos de corazón para que lleguemos felizmente a la tierra prometida.

Octavo día
Sabiduría de San Judas

“Bienaventurado aquel a quien la verdad por sí misma enseña, no por medio de figuras y palabras pasajeras”.
¿Qué diremos pues, de la sabiduría de San Judas Tadeo? Su mismo nombre de Lebeo, que se le da en el texto griego de San Mateo, significa, según San Jerónimo, hombre de sabiduría e inteligencia, la cual demostró a los herejes con muy fuertes epítetos llamándoles “meteoros errantes que parecen deslumbrar al mundo por unos instantes y después van a aparar en la eterna oscuridad…”.
La grande obligación que tenemos nos enseña a ir creciendo en el amor de Dios y en conducir a nuestros hermanos por el verdadero sendero de la sabiduría celestial. Especialmente a aquellos que viven en las sombras de la muerte, en la ignorancia de las verdades salvadoras, de la doctrina de Cristo, de la Iglesia Católica, Apostólica, de su Vicario en la tierra y pontífice de Roma.
 Propósito: Que el Evangelio que San Judas Tadeo llevó por tan lejanas regiones, se vuelve a mostrar en estos tiempos de tanta incredulidad e ignorancia religiosa.



Noveno día
Poder de San Judas

San Marcos dice: “Los apóstoles de Jesús fueron y predicaron en todas partes confirmando su doctrina con los milagros que los acompañaban”. Cristo escogió a San Judas para que fuera su colaborador cuando estaba en la tierra. Al predicar San Judas el Evangelio por las regiones de Persia, convirtió muchas gentes a la Fe.
Después de su muerte quiere que San Judas siga colaborando en la Iglesia, cimentada sobre la roca de los Apóstoles.
San Judas predicó, como hemos dicho, y confirmó su doctrina con milagros a favor de sus devotos, cuyas oraciones conoce y escucha.
Este testimonio se manifiesta sobre todo en socorrer a sus devotos en aquellos casos en que toda esperanza parece faltar. Por eso el pueblo cristiano lo llama “Abogado de los casos difíciles y desesperados”.
 Propósito: Gloriosos San Judas Tadeo, predicación de la fe y sembrador de milagros, póstrate ante el trono de la divina misericordia y no te apartes de ahí mientras no me hayas conseguido esta gracia que te pido.
(Pídase la gracia que se desea)

Letanías de San Judas Tadeo

Ruega por nosotros para que antes de la muerte expiemos todos nuestros pecados con sincero arrepentimiento y la recepción digna de los Santos Sacramentos.
Ruega por nosotros para que alcancemos un juicio favorable.
Ruega por nosotros para que seamos admitidos en la compañía de los bienaventurados para gozar de la presencia de Dios eternamente.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo. Perdónanos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo. Óyenos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo. Ten piedad y misericordia de nosotros.
Ruega por nosotros, San Judas Tadeo
Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo nuestro Señor.

Oración Final
Señor Jesús, que pasaste por el mundo haciendo el bien a todos y diste a San Judas Tadeo el poder de solucionar los casos difíciles, míranos por tu intercesión con ojos de misericordia y atiende nuestros ruegos. Amén.

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